Ellas también quieren comprar

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Ellas también quieren comprar
El mercado femenino es cada vez más lucrativo, y el comerciante del sector de instrumentos puede y debe sacar provecho de esto
 

Las mujeres están por todas partes, en todos los rincones y seguramente en este mismo momento puede haber una adentro de su negocio. Ellas poseen un fuerte poder de decisión y lo más importante: les encanta comprar. Sin embargo, por una cuestión cultural, necesitamos crear en las consumidoras el deseo de comprar. Cuando hablamos de instrumentos musicales, no estamos haciendo referencia a una simple venta como a de un lápiz labial: cuando entramos a la tienda, elegimos y probamos el color, pagamos y salimos.

Estamos hablando de cómo despertar este deseo para después negociar la venta de una guitarra. La guitarra es solamente el instrumento que va a servir de puente para la realización de este deseo. Hoy las mujeres están más presentes en los escenarios y podemos ayudar a aumentar este número. Para ello, el comerciante debe apostar en una campaña direccionada a atender con excelencia a su público.
En primer lugar, un consejo para tener en mente: las mujeres ya nacen consumistas. Segundo: por una cuestión cultural, pocas veces las chicas son incentivadas por sus familias a iniciarse en la música, excepto en los casos en que, de niñas son criadas con el sonido de una guitarra o del piano de la mamá.

Los comerciantes necesitan romper las fronteras del mostrador y llegar a donde ellas están: en las escuelas, en los shoppings, en las universidades, los gimnasios, haciendo cursos, en iglesias, conservatorios de música, etc, etc.

Perfil de la consumidora
Primero, la propaganda debe ser tan innovadora como lo es el mercado cambiante en que vivimos. Cuando se trata del mercado femenino, podemos apostar en muchos más cambios de lo que podemos imaginar. Las mujeres compran y consumen por varios motivos. Uno de los principales puede estar directamente relacionado a la voluntad femenina de concretar la realización de un otro, por ejemplo al entregar la primera guitarra al hijo, a tener el placer de explicarle la historia del instrumento, los cuidados que necesita tener e incluso las sonrisas que surgirán cuando el chico o la chica empiecen con sus primeros acordes.

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Por lo tanto, ponga especial cuidado en la atención a esa clienta: las mujeres son muy curiosas, y les encantan los detalles, les gusta comprender los ‘cómos’ y los ‘porqués’ de las cosas y admiran a los vendedores que realmente conocen lo que están vendiendo. Y podemos contar con que, por tratarse de música, -especialmente las madres- van a incentivar esta compra, porque ellas saben que la mayoría de los hijos no se detienen en la guitarra: la curiosidad por los instrumentos aumenta y con eso surgen nuevas necesidades de comprar.

Si mi marido, por ejemplo, me cuenta que su sueño siempre fue tocar la armónica, pero que nunca tuvo la oportunidad de aprender y yo estoy buscando un regalo para su cumpleaños, todo lo que necesito es pasar por una tienda de instrumentos musicales y que su vidriera me llame la atención. Después, es mirar una armónica, entrar en el negocio y tener una muy buena atención, con un vendedor dispuesto a explicarme todo sobre el producto, capaz de adivinar el motivo de mi compra y, con base en mis informaciones, declarar: "Su marido se va a sorprender y quedará muy contento con este regalo". ¡Era lo que faltaba para la venta!
Pasa lo mismo con los pedidos de nietos, sobrinos, novias: hacemos todo para satisfacernos y esta satisfacción puede estar directamente ligada a la realización del otro. No se olvide que para la mayoría de las mujeres, no siempre el precio del producto es lo más importante pero sí lo que el precio agrega.

Eventos direccionados
Otro consejo es promover workshops y eventos en ferias, festivales de música o en escuelas para el público femenino. Estos eventos son muy esporádicos en comparación a la cantidad de acciones involucradas en el mercado.
Lo interesante es que usted sea capaz de realizar algo que pueda tener lugar anualmente y tal vez se convierta en parte del calendario de eventos de su barrio, de su ciudad o incluso de la región. De esta manera es posible abarcar más público y fortalecer su marca. Las chicas crecen, se convierten en adolescentes, adultas, novias, tías, madres y siguen comprando, comprando, comprando… Es un público que necesita ser conquistado todos los días.

Juegue sus fichas en las madres
Ellas están siempre presentes en las escuelas acompañadas de los hijos. ¿Por qué no sugerir un programa de workshops en estos locales? Conferencias sobre instrumentos pueden realizarse en el mismo día de una presentación relacionada a los beneficios que la música puede traer a la vida de sus hijos y hijas.

Mientras los hijos están en el patio jugando con sus guitarras y conociendo los instrumentos, las madres van a estar enfocadas en los beneficios que pueden ofrecer. Es válido también un buen acuerdo para descuentos a profesores de música en la compra de nuevos instrumentos. Muchas escuelas despertaron y están promoviendo la cultura musical en sus aulas. La madre, en este caso, será influenciada a comprar, por un lado, pensando en la inversión en educación y, por otro, para atender al pedido de sus hijos, sean chicos o chicas.

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Arme su campaña
Fase 1: ¿Para quién compran las mujeres?
Usted puede preguntarse: mi negocio, ¿Está preparado para llamar la atención de ellas? La mayoría de las vidrieras de tiendas en shoppings o en las calles en distintos rubros están pensadas para llamar la atención de las mujeres. En el caso de los instrumentos musicales, por lo general, no es así. No es para pintar todo de color de rosa, pero tal vez una guitarra rosa puede ser una buena opción para destacarse. Incluso porque esta guitarra va a ser notada en medio de tantos colores neutros y oscuros de otros instrumentos.

Fase 2: Invierta en el punto de venta  para ella
Intente hacer, por ejemplo, remeras de su negocio que las mujeres puedan usar como, como baby’s looks. En general, las remeras son gigantes y ¡para nada femeninas! Otro detalle: decore el punto de venta pensando también en el público femenino. No recuerdo jamás haber entrado a un negocio de productos musicales con carteles de mujeres abrazando a sus instrumentos, pasando el mensaje que “yo también puedo".
Por supuesto que es necesario haber un equilibrio para no alejar los chicos. Su tienda debe estar preparada para recibir de manera sutil y agradable a las nuevas consumidoras y no declarar una nueva guerra de los sexos.

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