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Pequeños grandes stocks

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No importa que tamaño tenga su empresa, la mejor opción para garantizar su éxito tiene que ver con el control racional de su stock. Vea a continuación los cinco ítems que evitan que se pierda la eficacia.

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Mi experiencia como consultor me enseñó que los problemas corporativos y sus soluciones son  relativamente semejantes, ya sea en empresas de pequeño, mediano o gran porte. La única diferencia reside en la proporción. Una buena demostración de ese hecho reside en la creencia de empresarios y educadores de que los sistemas de gestión pueden y deben ser clonados independientemente del perfil de la empresa. Es por eso que los cursos de grado y pos-grado  insisten en utilizar los llamados  cases de empresas como objetos de estudio. Y normalmente lo hacen a partir de compañías multinacionales de gran porte.

Tales modelos, cuando se dirigen a pequeñas empresas, se demuestran equivocados. Primero, porque no reflejan  la realidad socio-económica de esas corporaciones; segundo, porque presentan una baja aplicabilidad en términos relativos. Así surge, por ejemplo, la adhesión a productos, servicios y conceptos sólo porque están de moda. Equipos que permanecerán ociosos en la línea de producción, softwares que no serán utilizados en toda su potencialidad, consejos de gurús que se revelarán equivocados en un corto espacio de tiempo.

Los llamados ERP, sigla de los Enterprise Resource Planning, ilustran bien esa afirmación. Son softwares multimodulares con la función de integrar todas las actividades de la empresa por medio del flujo interconectado de informaciones. La propuesta es la sincronización de datos sobre compras, ventas, finanzas, stocks, producción, en fin, toda la cadena de valor, permitiendo la toma consistente de decisiones y la optimización de la gestión.

En teoría, es perfecto! Pero, en la práctica de la mayoría de las pequeñas empresas, convengamos: llega a ser utópico. Al final, ¿cómo otorgar confianza y dignidad a los datos compilados cuando ni siquiera existe la distinción entre lo que es de la empresa y lo que es del socio? Cuentas corrientes que se mezclan, compras realizadas sin factura de entrada, ventas efectuadas por valores subfacturados…

En este contexto, si usted pretende controlar sus stocks en forma eficaz, reflexione sobre las siguientes consideraciones:

1. Utilice el Principio de Pareto. Vilfredo Pareto fue un economista italiano que nos legó un importante axioma según el cual el 80% de los resultados provienen del 20% de las acciones. Eso significa que el 20% de sus insumos representan el 80% del valor financiero de su stock, o sea, si usted tiene una confección, preocúpese por el tejido, y no por los botones; si tiene una metalúrgica, elija controlar el acero por sobre los tornillos y las tuercas.

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2. Construya una curva ABC. Se trata de una aplicación práctica del Principio de Pareto. Relacione todos los insumos utilizados en su actividad profesional. Luego, verifique el valor de consumo (precio multiplicado por la cantidad) de cada uno de ellos. Entonces, clasifíquelos en tres niveles distintos. El nivel A estará representado por los insumos de mayor valor de consumo, y posiblemente totalizará el 20% de los ítems (y del 60% al 80% del valor). El nivel B presentará el valor del consumo intermedio, alcanzando hasta un 30% de los ítems. Finalmente, el nivel C será el responsable de alrededor del 50% de los ítems (y apenas del 10% al 20% del valor). Haciendo un análisis simplificado, los productos de la clase A deben tener control de stock riguroso, los de clase B, control mediano, y los de clase C pueden hasta tener un control  negligente.

3. Encuentre el punto de equilibrio. Los stocks elevados significan capital inmovilizado, pero también la garantía de disponibilidad del producto para la venta. Así, el secreto está en el gerenciamento de la información que posibilite la rápida circulación del stock, conciliando un lote mínimo de seguridad con reposiciones frecuentes.

4. Atención con la impulsividad. Superamos las crisis inflacionarias que asolaron nuestra región por décadas.  Y no vivimos en una  geografía glacial capaz de distinguir cigarras de hormigas. Por eso, evite la tentación de formar grandes stocks sólo para satisfacer su ego o para aprovechar una determinada promoción. El stock es dinero, tiene un costo de transporte y puede llevar a la bancarrota a una empresa, cuando está mal administrado.

5. Cuide su stock. Aquí, las reglas consisten en almacenar (buen acondicionamiento, etiquetado y organización), proteger (contra la intemperie, riesgos diversos) y asegurar (protección patrimonial).

Son breves sugestiones que demandan poca inversión y mucha fuerza de voluntad. Pueden no proporcionarle la certeza del éxito, pero podrán garantizarle una supervivencia.  Y más adelante, cuando su compañía haya expandido sus horizontes, allí sí valdrá la pena controlar los insumos de nivel C y adoptar un potente ERP. No antes.

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* Tom Coelho, recibido en  Economía en la FEA/USP, en Publicidad en la ESPM/SP, con especialización en Marketing en la Madia Marketing School y en  Calidad de Vida en el Trabajo en la USP, es consultor, profesor universitario, escritor y conferencista. Director de Infinity Consulting, Director estadual del NJE/Ciesp y VP de Negocios de la AAPSA. Contactos por e-mail a: tomcoelho@tomcoelho.com.br. Visite: ww.tomcoelho.com.br

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