La última batalla del año: ganar o ganar

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Fin de año, momento de hacer un balance. ¿Todo te salió bien? ¿Estás seguro que no necesitas cambiar? Mira aquí algunos consejos que pueden ayudarte

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Y llegamos al final de 2016. Que año loco para todo el mundo en general. Tuvimos el agravamiento de la crisis en Siria, la histórica elección americana y sus consecuencias, el segundo impeachment de un presidente en el mismo país en menos de medio siglo, los desastrosos intentos de salvar la economía en países cuyo gobierno de izquierda se encuentra perdido y por sobre todo la economía global a la vera de una crisis de confianza y falta de solidez.

Nuevamente nadie está a salvo de los obstáculos de la vida. Y tenemos poco tiempo para una renovación. En términos comerciales, eso significa invertir en lo que tenemos y no en aquello que nos gustaría tener. Encarando la situación como un gigantesco mapa o un tablero de WAR (siendo los territorios niveles que deseamos conquistar), notamos que es hora de ir al frente de batalla.  

Lo curioso de tiempos inciertos es la capacidad increíble que los líderes poseen de quedarse sordos. De no aceptar nuevas ideas (o ideas contrarias) y creer que el comando lejos del frente es el correcto. Esa estrategia ya probó tantas veces ser errada en la historia del mundo, pero en toda crisis es repetida. Explico: lo que generalmente sucede es que el líder supremo tiene una relación diaria con sus generales y ésta se desgasta en momentos de mayor tensión. Sea en una disputa con un competidor o en el momento de reunir inteligencia y analizar riesgos. En este último, en particular, la relación de años anteriores pesa mucho, la amistad o cualquier otro sentimiento personal se sobrepone a las verdaderas necesidades, pero es la decisión del líder, y como tal, debe ser obedecida y no cuestionada.

¡Todos a la lucha!

En la inminencia de las ventas de fin de año y, para muchos, de la contabilización fiscal de resultados, es necesario colocar a todos los generales en el campo de batalla y prepararlos de manera que cada batalla sea vencida. Sólo así amenizaríamos la consecuencia de la guerra y, con mucho ahínco, podríamos llegar al umbral de su fin.
Pero, nuevamente, estamos aún en el período de sordera. Entonces, ¿cómo aplicar estrategias y acciones que traigan aquello que buscamos en términos de resultado? Para intentar ayudar, mira debajo lo que debemos y no debemos aplicar en este último mes.

1. Observa a la competencia: ¿aquí deseas ser igual o diferente? Observa tu stock actual y encuéntrate en el medio de la batalla. No es posible luchar de manera diferente si las armas que posees no se adecuan a ese propósito. Tu stock continúa siendo tu fuerza y el principal motivador de tus generales. Estudia, decide y, si fuera necesario, ¡compra! (No cuesta recordar que enero suele ser un mes bueno, ya que muchas promociones pos-Navidad son establecidas en el mercado).

2. Conoce a tus comandados: un líder que no conoce a sus generales, sus tenientes y sus soldados NO posee el menor conocimiento para guerrear. Si éste es tu caso y no deseas cambiar, pasa a ser un territorio neutro y simplemente espera las sobras. Ya si tu situación es ésta y deseas cambiarla, conversa, escucha y aplica aquello que te parezca interesante. Lo fundamental aquí no es el entrenamiento de ventas que debe sí ser ejecutado en alguna fecha cada año, sino el entrenamiento EMOCIONAL, que puede proporcionar mayor inteligencia competitiva y MENOR ANSIEDAD a tu equipo. En esta época del año, las emociones están a flor de piel: contrólalas, haz de ellas una importante alianza. Entrena a tu equipo para vencer y convencer.

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3. Llama la atención: normalmente, los períodos de crisis, o pos-crisis, automáticamente significan la menor inversión posible en marketing (nota que dije marketing y no publicidad). Pues ¿cómo deseas destacarte entre los otros? ¿Eres tan importante que nunca eres olvidado por tus clientes? ¿Nadie hace nada mejor que tú? Intenta aplicar acciones que hagan barullo y se propaguen por vías de las redes sociales actuales. ¿Ya pensaste en una asociación con una radio o TV local? O inclusive: ¿ya pensaste en tener una escuela de música como socia en una especie de cross-selling mutuo? O también: ¿qué tal una asociación con el supermercado local de mayor movimiento? ¿Cupones de descuento? ¿En revistas, sitios, eventos sociales? Piensa en cómo multiplicar tu posibilidad de servir. La venta es una consecuencia.

4. Prepárate para ganar: perder es muy fácil y sucede muy rápido. Suelo decir que el arrepentimiento existe tan sólo porque algo fue perdido. Concéntrate en GANAR. Sabe ganar. Al estar en el frente, no pares, no flaquees, no te desvíes. Procura destacarte en cada frente, en cada sector. En cada espacio de tu tienda algún “sniper” debe estar preparado para ganar la venta y el cliente con una promoción imbatible. Promover el sector de teclados cuando tu stock de guitarras es diez veces mayor no es lo que va a funcionar. Y si pretendes hacer promociones, ¡haz una que tenga éxito! No una especie de “engáñame que me gusta”. Perder aquí y ganar allí en términos financieros no necesariamente se traduce como pérdida. Piensa en cuántos nuevos clientes has ganado. Una vez más: tienes que estar listo para GANAR.

Deseo a todos y a sus familias un nuevo año de mucha salud y éxito. Que la sangre, sudor y lágrimas sean combustibles para un 2017 de mucha motivación y conquistas.
¡Hasta 2017!

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