Audio
El desafío de sonorizar Tardezinha en Miami: bastidores técnicos del espectáculo
Realizar el Tardezinha en Miami, la mayor “rueda de samba” del mundo fuera de Brasil, fue más que llevar música y emoción a miles de personas: también significó enfrentar una serie de desafíos técnicos que colocaron a la ingeniería de audio en el centro del espectáculo.
La responsabilidad técnica estuvo bajo la coordinación de Lucas Esdras, profesional con más de 20 años de experiencia en la sonorización de shows y eventos.
Desafíos de un escenario 360 en espacio abierto
Uno de los puntos más complejos fue garantizar una cobertura sonora homogénea en un evento de gran escala realizado al aire libre. Condiciones como el viento y el calor intenso interferían directamente en el sonido, lo que exigió ajustes constantes para mantener la claridad en todos los sectores.
Además, el escenario en formato 360, con una gran cantidad de instrumentos de percusión microfoneados, creó un entorno desafiante de presión sonora. “El equilibrio entre potencia, fidelidad y comodidad para músicos y público fue esencial para mantener la calidad de la experiencia”, explicó Esdras.
La adaptación a Miami también trajo exigencias específicas: desde la infraestructura eléctrica y de puesta a tierra bajo el estándar estadounidense hasta el control riguroso de SPL, común en Estados Unidos como citado por Victor Pelúcia, productor general de Tardezinha. Esto demandó soluciones creativas para preservar la identidad del proyecto sin comprometer la seguridad y la conformidad.
Criterios para la elección del sistema
Para sonorizar al público, se eligió el JBL VTX, con line arrays A12, subwoofers S28 y amplificadores Crown VRack HD, garantizando potencia y uniformidad. La gestión estuvo a cargo de dos Meyer Sound Galileo 616, que permitieron alineamientos precisos en todas las direcciones.
En el escenario, los monitores JBL VTX M22 ofrecieron cobertura amplia y timbre equilibrado, mientras que el setup de monitores fue operado en una Allen & Heath dLive S7000, complementada por micrófonos inalámbricos Shure Axienty el sistema Sennheiser 2050 IEM. La estandarización, ya utilizada en la gira brasileña, aseguró seguridad y eficiencia en la operación internacional.


Estructura del equipo
El equipo de audio contó con diferentes especialistas en funciones específicas. La mezcla de PA fue realizada por Gabriel Vasconcelos, mientras que Lucas Esdras asumió la mezcla de monitores y la coordinación técnica.
El soporte incluyó a los roadies Vanderlei Russo, Michael Slow y Paulo Xuxa, responsables de armonía, percusión y técnica, además de nombres como Junior Dalberto (ingeniería y alineación del sistema) y Marcio Glaser (coordinación de RF). Z3 Led Solutions fue socia en el suministro de equipos y apoyo técnico.
“Fue un flujo de trabajo integrado, en el que cada profesional tuvo un papel crucial para alcanzar el resultado con excelencia”, destacó Lucas Esdras.
Estrategia de distribución sonora
La cobertura fue planificada con base en predicciones realizadas por Junior Dalberto, priorizando la claridad en el sector de mayor público y extendiendo la calidad a las demás áreas. El uso de subwoofers en arreglo END-FIRE permitió el control de graves en un escenario 360 donde existia una suma de bajas frecuencias en el centro.
Como no era viable utilizar side fills, la referencia para el artista fue asegurada con ocho monitores JBL VTX M22 distribuidos en el escenario, con corrección de tiempo aplicada para un mejor acoplamiento entre cajas internas y externas.
Herramientas que marcaron la diferencia
Diversas tecnologías apoyaron la operación:
- Meyer Sound Galileo 616, con el apoyo de un iPad para calibración;
- Smaart, para análisis acústico y monitorear la presión sonora en tiempo real;
- dLive MixPad Remote Mixing, para ajustes rápidos en los monitores;
- Shure Wireless Workbench, para gestión de RF;
- Pro Tools de Avid, utilizado por Estúdio Century, para la grabación del audio del show.


Técnica y emoción
Si bien la ingeniería de audio fue decisiva para asegurar la calidad, el factor humano también se destacó. Lucas Esdras recuerda que uno de los momentos más marcantes ocurrió cuando una falla en el generador interrumpió el sistema principal. El artista y sus coros, acompañados solo de cavaquinho y pandeiro, continuó el show en versión acústica, transformando la situación en uno de los puntos más altos del evento.
“Lo que más sorprendió fue la reacción del público. La energía era tan intensa que parecía llenar cada centímetro del espacio, creando una conexión invisible entre músicos y audiencia”, relató Lucas Esdras.
La ingeniería de audio como vínculo cultural
Para Lucas Esdras, el audio fue determinante para consolidar el Tardezinha como la mayor rueda de samba del mundo fuera de Brasil. La claridad, consistencia y equilibrio aseguraron que miles de brasileños residentes en Miami pudieran revivir su cultura en un espectáculo de alto nivel técnico.
“Nuestro papel va más allá de la técnica. Es transformar sentimiento en sonido y sonido en experiencia. Esa es la verdadera fuerza de la ingeniería de audio”, concluyó.
Audio
TiMax lleva audio espacial al Sambódromo durante el Carnaval de Río 2026
BMX Eventos y Proactive LATAM implementaron un sistema distribuido que permitió que el sonido acompañara el desplazamiento de las escuelas a lo largo de la avenida.
¿Cómo mantener sincronizados imagen y sonido cuando el espectáculo se desplaza a lo largo de una avenida de aproximadamente 700 metros? Ese fue uno de los retos técnicos del Carnaval de Río de Janeiro 2026, donde el Sambódromo Marquês de Sapucaí adoptó una infraestructura fija, digital y distribuida para el refuerzo sonoro.
La implementación, liderada por BMX Eventos, con soporte de Proactive Latin America y tecnología TiMax, sustituyó el modelo basado en camiones de sonido que avanzaban junto a las escuelas. El cambio liberó espacio en la avenida y permitió tratar el audio como un sistema integrado.


El sonido acompaña el desfile
TiMax SoundHub funcionó como matriz central, gestionando ruteo, delays y espacialización por objetos, mientras TiMax panLab permitió programar y automatizar las posiciones de las fuentes sonoras.
El sistema trabajó con 37 torres de altavoces, 115 cues de posición y 152 Image Definitions, con referencias programadas aproximadamente cada cinco metros.
En la práctica, el objetivo era evitar que el público escuchara una fuente desde un punto que no correspondiera con lo que estaba viendo. A medida que una escuela avanzaba, el sistema modificaba niveles y delays para trasladar la posición sonora a los sectores siguientes.


Dante y fibra para cubrir la avenida
La infraestructura utilizó fibra óptica y canalizaciones subterráneas, mientras el transporte principal de audio se realizó mediante Dante a 48 kHz.
Además de mejorar la cobertura y la definición de voz y armonía, el proyecto dejó una infraestructura que puede ser reprogramada para futuras producciones.
El caso del Sambódromo muestra una aplicación del audio inmersivo que va más allá del efecto creativo: utilizar procesamiento espacial para mantener ubicación, sincronización y claridad cuando el espectáculo está en movimiento.
Audio
Audio sobre IP: cuándo deja de ser una tecnología y se convierte en requisito comercial
Redes, software e interoperabilidad empiezan a formar parte de proyectos que antes podían resolverse solamente con conocimiento de audio.
Durante años, hablar de audio profesional significaba hablar principalmente de acústica, potencia, señal, consolas, micrófonos, altavoces y procesamiento.
Todo eso continúa siendo necesario.
Pero cada vez es menos suficiente.
En una universidad, estadio, hotel, corporación, teatro, iglesia o centro de convenciones, el sistema de audio puede compartir la misma infraestructura de red con video, control, comunicación y otros servicios.
Ahí ocurre un cambio importante.
El audio deja de ser solamente una disciplina técnica y pasa a formar parte de una infraestructura digital.
Para el usuario final, puede parecer simplemente otra forma de transportar señal.
Para distribuidores e integradores, cambia bastante más que el cable.
El vendedor de audio empieza a necesitar otro vocabulario
Durante una conversación tradicional, un profesional podía hablar de SPL, impedancia, cobertura, sensibilidad, frecuencia, headroom o potencia.
En proyectos conectados empiezan a aparecer otras preguntas.
¿Cuántos dispositivos estarán en la red?
¿Quién administra los switches?
¿Cómo será la redundancia?
¿Existe segmentación?
¿Qué protocolo utiliza cada equipo?
¿Cómo se descubre un dispositivo?
¿Cómo se monitorea?
¿Cómo se actualiza?
¿Qué ocurre si TI modifica la red?
Eso no convierte a cada vendedor de audio en ingeniero de redes.
Pero sí significa que una empresa que no consiga conversar con el departamento de IT puede tener dificultades para participar en determinados proyectos.
Audio e IT empiezan a encontrarse en la misma mesa
Este cambio también altera quién toma decisiones.
Antes, un sistema podía ser especificado casi exclusivamente por audio.
Hoy un proyecto corporativo puede involucrar integradores AV, IT, facilities, seguridad, comunicaciones y usuarios finales.
Eso modifica el proceso comercial.
Una solución técnicamente excelente puede ser descartada si no cumple políticas de red, requisitos de seguridad o estándares adoptados por la organización.
Por eso, el profesional de audio necesita empezar a entender no solamente cómo funciona su producto.
Necesita comprender dónde ese producto va a vivir.
La oportunidad no está únicamente en vender hardware
La buena noticia es que esta complejidad también abre nuevas fuentes de ingreso.
Una empresa que domina sistemas conectados puede ofrecer ingeniería, configuración, programación, commissioning, monitoreo, mantenimiento, actualización y soporte remoto.
Eso cambia la naturaleza del negocio.
En vez de ganar únicamente cuando vende una caja, una consola o un procesador, puede construir servicios alrededor de la infraestructura.
En mercados donde los márgenes de hardware sufren presión constante, esa diferencia es relevante.
Interoperabilidad se convierte en argumento comercial
Un producto aislado puede ser excelente.
Pero dentro de un proyecto complejo surge otra pregunta:
¿con qué puede trabajar?
Protocolos, APIs, software de control y compatibilidad empiezan a tener peso parecido al de determinadas especificaciones tradicionales.
Eso explica por qué fabricantes de audio hablan cada vez más de Dante, AES67, Milan, AES70, control por red, monitoreo remoto y plataformas de gestión.
No se trata solamente de añadir conectividad a un equipo.
Se trata de facilitar su participación en sistemas mayores.
El conocimiento puede convertirse en barrera de entrada
Esto genera una consecuencia importante para distribuidores.
Representar una marca avanzada no significa automáticamente estar preparado para venderla.
Si el producto exige conocimientos de redes, integración y software, la empresa necesita desarrollar personas capaces de especificar y dar soporte.
De lo contrario, corre el riesgo de vender únicamente la parte más sencilla del catálogo.
En ese escenario, la capacitación deja de ser una actividad de marketing.
Se convierte en infraestructura comercial.
¿Y las empresas pequeñas?
El cambio puede parecer desfavorable para integradores o distribuidores menores.
No necesariamente.
No todas las empresas necesitan dominar todas las disciplinas.
Una compañía especializada puede asociarse con profesionales de IT, programación o video.
Puede desarrollar una vertical determinada.
Puede convertirse en referencia en iglesias, hospitality, educación o pequeños venues.
La convergencia no obliga a hacer todo.
Obliga a entender qué parte del proyecto se quiere ocupar y qué competencias son necesarias para hacerlo bien.
El riesgo de seguir vendiendo “cajas”
Existe, sin embargo, un peligro claro.
Si una empresa continúa compitiendo únicamente por producto y precio mientras el mercado migra hacia soluciones integradas, puede terminar participando en una parte cada vez menor del valor del proyecto.
El cliente seguirá comprando altavoces.
Pero quizá el margen mayor esté en ingeniería, software, integración, control y soporte.
Por eso, la discusión sobre audio sobre IP va bastante más allá de elegir un protocolo.
La verdadera pregunta comercial es otra:
¿su empresa está preparada para vender un sistema o todavía vende productos aislados?
La respuesta puede definir qué tipo de proyectos podrá disputar en los próximos años.
Audio
Interfaces sin DSP propietario: ¿está cambiando el modelo del estudio profesional?
Computadores más potentes y latencias menores vuelven a cuestionar la necesidad de ecosistemas cerrados para grabación profesional.
Durante años, una de las grandes ventajas de ciertas interfaces profesionales fue no depender completamente del computador.
El DSP dedicado permitió monitorear plugins con muy baja latencia y ejecutar procesos sin cargar la CPU principal. Pero también dio origen a ecosistemas en los que hardware, software y plugins funcionan de manera estrechamente integrada y, frecuentemente, propietaria.
Ahora esa ecuación vuelve a discutirse.
Audient puso el tema sobre la mesa
La nueva gama Horizon es un ejemplo particularmente claro.
Audient anuncia una arquitectura Thunderbolt 3 con 0,99 ms de latencia round-trip a 192 kHz y plantea el procesamiento nativo como alternativa al modelo dependiente de chips DSP propietarios.
La compañía vincula directamente esa estrategia con el aumento de potencia de los computadores modernos.
No es solamente una característica técnica.
Es una declaración sobre cómo cree que puede funcionar el estudio.
El DSP dedicado todavía tiene argumentos
Muchos.
Puede aportar previsibilidad, procesamiento independiente y una integración particularmente estrecha entre interfaz y plugins.
Para estudios con workflows consolidados, esa estabilidad tiene valor económico.
Cambiar una plataforma que funciona simplemente porque existe una CPU más rápida no tiene necesariamente sentido.
Por eso sería prematuro hablar de la desaparición del DSP.
Lo que cambió es la alternativa
La diferencia es que el procesamiento nativo es cada vez menos una solución de compromiso.
Cuando el computador puede ejecutar sesiones grandes, plugins complejos y buffers reducidos, aparece una pregunta lógica:
¿todavía necesito hardware dedicado para procesarlos?
Si la respuesta es no, el usuario gana una ventaja evidente: puede elegir herramientas de distintos desarrolladores sin depender de un catálogo diseñado específicamente para su interfaz.
La discusión también es comercial
Al comprar una interfaz profesional, el usuario no elige solamente conversores y preamplificadores.
Puede estar eligiendo un ecosistema para los próximos cinco o diez años.
Plugins, actualizaciones, compatibilidad, licencias, computadores y costos de migración forman parte de la decisión.
Eso modifica también la conversación en el punto de venta.
La verdadera batalla: integración o libertad
Los ecosistemas propietarios deberán seguir demostrando que su nivel de integración aporta suficiente valor.
Las plataformas nativas deberán demostrar que pueden ofrecer la misma confiabilidad en situaciones críticas.
Pero el hecho de que la pregunta haya regresado al mercado ya es significativo.
Probablemente ambos modelos continúen coexistiendo.
-
Eventos6 meses agoNAMM NeXT Europe 2026 reunirá líderes de la industria musical en Ámsterdam
-
Distribución6 meses agoColombia: Yamaki asume la distribución de dBTechnologies
-
Distribución6 meses agoBrasil: QSC llega al retail especializado con canal dedicado a PA profesional
-
Audio6 meses agoBrasil: WDC Networks distribuye soluciones Harman en audio profesional
-
Distribución6 meses agoChile: CyVmusic inaugura nueva tienda en Santiago
-
Eventos6 meses agoProlight + Sound Bangkok 2026, plataforma clave en el sudeste asiático
-
Eventos3 meses agoMusic China 2026 mostrará nuevos usos de la música
-
Eventos5 meses agoConecta+ Música & Mercado 2026 presenta nueva estrategia en São Paulo




