Un continente de emprendedores

Un continente de emprendedores

by 17/12/2008

Un continente de emprendedores
Para que un negocio dure, es necesario tener determinación y claridad acerca del  objetivo que se pretende alcanzar

Las expectativas de los emprendedores
Si preguntamos a cualquier emprendedor independiente del segmento, acerca del tiempo que espera que su empresa dure, la respuesta más probable es que sea por mucho tiempo, si fuera posible por décadas. Eso no podría  ser de otra manera, ya que todos deseamos que nuestras tiendas de instrumentos musicales sean altamente competitivas, lucrativas y que duren 100 años. Esos factores traducirían lo que los emprendedores llaman un emprendimiento exitoso. Antes de conocer los factores que contribuyen al éxito de las empresas centenarias, vamos a presentar las características de un emprendedor y lo que él es capaz de enfrentar.

Qué es ser emprendedor
Ser emprendedor significa poner empeño para cumplir un sueño. Un emprendedor es aquel que imagina, desarrolla e implementa sus visiones. Se trata de un optimista que vive en el futuro, transformando las crisis en oportunidades y, ejerciendo influencia en las personas para guiarlas en dirección a sus ideas.  Es aquel que crea algo nuevo o innova algo que ya existe y que está siempre investigando. Es aquel que busca nuevos negocios y oportunidades con la preocupación de mejorar los productos y servicios.  Sus acciones se basan en las necesidades del mercado. Cuando tienen éxito en esos emprendimientos se los califica como visionarios pero cuando fracasan se los considera locos, irresponsables,  incompetentes y cosas por el estilo.

La mayoría de los emprendedores tiene dentro de si el deseo de ascenso social, la necesidad de asumir responsabilidades y de ser independiente. Para convertirse en un  emprendedor exitoso, es necesario reunir creatividad, determinación, habilidad de organizar, de liderar a la gente, conocimientos técnicos de etapas y procesos, y un profundo conocimiento del segmento en que se pretende actuar, además de la capacidad de analizar a los competidores.

La geografía del tiempo de vida de las pequeñas empresas
A pesar de todo el optimismo de los emprendedores, las estadísticas recientes muestran un tiempo de vida muy corto para algunas empresas — a pesar que esa tasa de mortalidad se redujo en los últimos años. Tomemos el caso de Brasil: el número de empresas micro y pequeñas que cerraron sus puertas cayó de un  35,9% a un 22% entre el 2003 y el 2006, según la "Tasa de Supervivencia y Mortalidad de la Empresa Micro y Pequeña ", relevamiento realizado por Vox Populi. Esta investigación hizo el diagnóstico de 14.181 empresas, 13.428 activas y 753 extintas de todas las regiones del Brasil.
 
Los motivos principales
La mortalidad de las empresas tiene explicaciones claras. Los empresarios declararon que la falta de clientes fue la razón que más contribuyó al fracaso de su negocio. Inmediatamente, aparecen la carga tributaria y los impuestos como factores decisivos para cerrar el negocio en ese período.  

Lo que las estadísticas indican
No basta tener creatividad, tampoco basta soñar y estar motivado. No es por nada que tantas iniciativas de negocios, a pesar de ser muy creativas, no logran consolidarse. Es verdad que la burocracia y la carga impositiva excesiva dificultan la misión de abrir — y más aún de sostener — una empresa legalmente constituida, aunque esto no es justificación para que una iniciativa fracase.  Además, para el emprendedor que tiene convicción y está dispuesto a pelear por su sueño, esas dificultades son solamente obstáculos que hay que superar. El verdadero emprendedor no busca disculpas ni culpables para sus dificultades. Sigue adelante, sabiendo lo que tiene que hacer. Define con claridad el  objetivo que desea alcanzar y diseña un recorrido para llegar hasta allí.  Planifica todas las acciones que forman parte del recorrido y las sigue con determinación pero también con movimientos de cintura para sortear las dificultades que surgen el medio del camino.  

Ser emprendedor y percepción de la realidad
Mientras que los emprendedores crean que basta con tener un sueño o una inspiración creativa para abrir un negocio, su proyecto quedará en el aire. Es necesario hundir los pies en el barro para materializar el sueño, y para eso existe el plan de acción. Después, sólo hay que seguir el camino trazado con motivación, fe y convicción.  El sueño de los emprendedores es la idea a partir de la cual se consigue hacer una planificación estratégica y un plan de negocios. Lo que no se puede planificar es fantasía.  

¿Será posíble enseñar como ser un emprendedor?
Distintas escuelas están volcando su enseñanza hacia el comportamiento emprendedor y, por eso, la gente está cambiando su concepción  en relación a los emprendimientos y profesiones. Movidas por una necesidad (pérdida del empleo, por ejemplo) o por haber visualizado una oportunidad en el mercado, algunas personas pueden iniciar un pequeño negocio y tener éxito durante toda la vida.  Otras pueden no tener tanto éxito, y encuentran el fracaso a pesar de todo su esfuerzo. Para algunos, el éxito de los negocios es pura suerte, pero para el emprendedor, se trata sólo del resultado de su visión acompañada de una acción, ya que todos los días han sido hechos para hacer algo.

No se quejan en contra del sol o de la lluvia, ya que están ocupados en alcanzar lo que planificaron para su vida.  Los obstáculos que surgen se retiran gracias a su trabajo y garra, y no sirven jamás como “disculpa” para apartarlos de sus objetivos. La osadía es otra característica de la gente exitosa. Porque para emprender algo, sólo necesita garra y perseverancia.  Las dificultades son extremas y pocos poseen el coraje para enfrentar los desafíos que aparecen en su camino. Por eso, el verdadero emprendedor no puede, en primer lugar, buscar el lucro, porque este provendrá del resultado de las acciones de la empresa. Siempre tiene que estar ligado al mundo, buscando cada vez más, nuevos conocimientos para enfrentar los desafíos.

Entonces, ¿cuál será la razón para que algunos emprendimientos tengan éxito y otros fracasen?  Entre los diversos motivos, están la falta de planificación, de investigación, de conocimiento del negocio y del mercado. Otro factor es la existencia de gente que no tiene un comportamiento emprendedor necesario para los negocios, ni coraje para asumir riesgos, ni persistencia, ni planificación, ni una red de contactos, ni compromiso, entre otras; o, si  tiene todo eso, no lo ha identificado ni atesorado para lanzarse al mercado. Muchas personas tienen ideas, sin embargo se quedan en ellas, sin pasar jamás a la acción, actitud necesaria para transformarlas en realidad, haciendo que las cosas ocurran.  Y eso solo ocurrirá si la persona tuviera una verdadera pasión por aquello que hace, ya que este es el combustible necesario para entusiasmarse por su proyecto de vida. El verdadero emprendedor es un campeón que no desiste jamás, porque cree en su capacidad y ve los fracasos como la oportunidad de aprender cada vez más. No permanece esperando que la vida pase. Tiene ojos solamente para el futuro,  y ¡tiene la capacidad de invertir todo su tiempo en la realización de sus sueños!