Cómo comprar platillos de batería por 09/04/2020

Si estás pensando en comprar tus primeros platillos o renovar tu montaje con modelos nuevos, lo principal es acercarte a una tienda para probarlos personalmente.

Al comprar un nuevo instrumento es normal que el músico busque algo parecido a lo que usa algún instrumentista que admira. Pero a la hora de elegir platillos, lo ideal es ir a una tienda y probar los instrumentos que buscas para no tener dolores de cabeza después.

La mayoría de los fabricantes tiene muestrarios para platillos en los cuales el músico puede experimentar con la extensa variedad de sonidos que hay en el mercado. En algunos casos, los platillos de hi-hat son montados en máquinas para demostración. Vale la pena probar los sonidos y escucharlos tú mismo.

Tipos de platillos

La nomenclatura de los platillos de batería sigue una regla muy sencilla: los nombres son dados por su principal característica. Sin embargo, eso no significa que no se pueda usar un Ride como Crash. Puedes invertir las funciones de acuerdo con tus necesidades. Además, existen opciones de platillos que se diseñaron para desempeñar ambas tareas como, por ejemplo, el popular Crash/Ride.

Los platillos Ride son utilizados para marcar el pulso de la música. Normalmente se tocan con la punta de la baqueta con golpes continuos. Por general, sus medidas son superiores a 18”.

Los platillos Crash son usados para producir efectos de acentuación. Para diferenciar un Crash de un Splash sólo hace falta seguir esta regla: si mide hasta 13” es considerado Splash, dependiendo de la espesura; si mide 14” o más puede considerarse Crash, dependiendo de la construcción.

Aún existe una variedad enorme de nombres y usos para los platillos Crash. Los platillos tipo China son llamados así por su diseño de sombrero chino y su característico sonido de gong. Estos platillos presentan una cúpula invertida y a veces generan dudas sobre qué orientación debe tener, pero la mayoría de los bateristas usa la posición invertida. Por supuesto, hay quienes los usan en la posición contraria, como el baterista Jeff Hamilton, quien desarrolló un platillo que es usado con las funciones de todos los demás: Ride, Crash y China.

Los nombres

Cualquiera de los tipos de platillo mencionados anteriormente tendrá subdivisiones de acuerdo con la sonoridad que produce. Un Ride, dependiendo de sus características sonoras y de construcción, será llamado Ride “X”: Ping, Dry, Flat, Full, Heavy, Medium, Mellow, Custom, Raw, etc. En el caso de los Crash, los nombres pueden ser: Full, Medium, Medium-Thin, Thin, Paper, Paper-Thin, Dark, Heavy, Light, etc. Estas designaciones son convenciones de la mayoría de los fabricantes para que el músico pueda identificar su platillo según el “color” que está buscando. En tales casos, vale observar que son usadas onomatopeyas para la elección de los nombres. Entonces, el sonido del Ride “Ping” se parece al sonido de la palabra “ping”, mientras que el Ride “Dry” tiene un sonido “seco”, generando menos armónicos que el Ping, por ejemplo.

En cuanto a las espesuras de los platillos, la regla general es que, entre más ligero el plato, más larga la duración de las resonancias que genera. Un platillo más grueso produce frecuencias más graves, un menor volumen y una menor definición con las puntas de baquetas en comparación a un platillo más espeso.

Un plato leve tiende a ser más rápido, explosivo y con una caída más rápida del sonido. Por otro lado, si el plato fuera pesado, produciría una mayor vibración y resonancia, y, como consecuencia, un mayor volumen. En este caso, el sonido tiende a ser más enfocado y definido, además de agresivo, lleno e ideal para acentuaciones.

En relación al tamaño, el volumen y la resonancia son directamente proporcionales. Entre más grande sea el plato, mayor serán el volumen y la resonancia; un platillo más pequeño tendrá menor resonancia y volumen. Pero ojo, que existen algunos Splash que producen sonidos comparables con Crash de menor tamaño.

El tamaño de la cúpula también influye en el sonido de un plato. Para un plato del mismo tamaño, si la cúpula es más grande, el platillo “canta” más. En la medida en que la cúpula disminuye, el sonido es más “seco”.

Los llamados Flat Top son platillos sin cúpula usados con función de Ride. La sonoridad producida por dichos modelos es seca, con pocos armónicos, un volumen más bajo y son ideales para locales pequeños y grabaciones. Algunos modelos de este tipo son usados como Crash, pero es común que se usen encima o debajo de otro plato (o sea, apilados) para generar efectos. Ese tipo de platillo es plano, casi sin curvatura.

La curvatura de un plato va a definir el timbre, resonancia y también el volumen. Un plato sin mucha curvatura tiende a ser más grave, generando menos sonido y armónicos que otro más curvo, el cual produce un sonido con más volumen y brillo.

Otro factor que afecta de manera considerable la sonoridad de un platillo es su acabado. Los surcos, pulidos y barnices alteran el sonido. Entre más profundos los surcos y “natural” el acabado, mayor la presencia de armónicos. Si un plato con surcos estuviera pulido, por ejemplo, disminuiría la profundidad de los surcos, produciendo un sonido más suave. Algunos platillos no reciben ningún tratamiento de surcado, mientras que otros reciben, además de ésto, el martillado. Esas diferencias en el tratamiento y acabado de los platillos les da personalidad, causando alteraciones en sus frecuencias.

El metal

Actualmente, los tipos de aleaciones más usadas en la fabricación de platillos son el latón, producido con aleación de cobre y zinc; el bronce B8, una aleación compuesta de 8% de estaño y 92% de cobre; y el bronce B20, que es una aleación de 20% de estaño y 80% de cobre. A pesar de existir otras aleaciones para la construcción de platillos, la mayoría de los platillos existentes son fabricados dentro de los parámetros aquí mencionados.

Los platillos de latón son los que normalmente se venden con las baterías económicas, que generalmente son vendidas completas. Éstos son los más baratos por la facilidad de fabricación en relación a las otras aleaciones. En esos casos, toda la fabricación puede ser automatizada, con escasa necesidad de intervención humana en el proceso. Esto inunda al mercado de platillos de sonido muy parecido. A pesar de haber buenas opciones en ese tipo de platillo, la elección debe ser hecha de forma mucho más selectiva porque existen algunas baterías con platillos que generan un verdadero sonido de “lata”.

Los platillos de aleación B8 se han popularizado debido a que varios fabricantes comenzaron a usar esos metales también. Esto ayuda a ofrecer un producto más barato a los consumidores de los países que los fabrican, quienes cuentan ahora con opciones de calidad y un menor precio que los productos importados y con una calidad reconocida internacionalmente.

Para terminar este análisis, vamos a los platillos B20, donde el proceso se torna más interesante. Para la producción de platillos con ese tipo de aleación, son añadidos otros metales como oro y plata, en proporciones secretas, generando una sonoridad exclusiva en cada modelo.

Estos modelos son más caros por la mayor intervención humana en el proceso de fabricación, más allá del precio de la propia materia prima, que es más alta también. Todo el proceso es controlado por el hombre: la composición de los metales; la temperatura del horno; el martillado; la composición de la cúpula; operaciones de canaletas; y acabados diversos, además del test que se lleva a cabo al final de la producción por un especialista de la empresa. En algunas fábricas incluso el propio presidente lleva a cabo las pruebas de control de calidad. En otras, la firma del dueño aparece en los platillos aprobados. Por todo lo anterior, la mayoría de los bateristas profesionales —los más exigentes— eligen platillos de aleación B20.

Muchos fabricantes de baterías producen platillos ofrecidos junto con el kit. Pero en general dichos modelos no son vendidos por sí solos. El consejo más importante que podemos darte es que escuches todo lo que esté disponible a tu alcance y que elijas tomando en cuenta tus limitaciones económicas. Visita los sitios de los fabricantes y los de sus respectivos distribuidores y estudia los modelos disponibles.

No creas siempre en lo que digan los catálogos de los fabricantes… Confía más en tus oídos y sé feliz con tus elecciones. ¡Buena suerte!

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