Como hablar en público

Como hablar en público

by 17/12/2008

Como hablar en público
“Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.” (Proverbio indio)

Tratándose de comunicación, es imposible dejar de abordar la problemática de aprender a hablar en público.

Las investigaciones hechas en diversos países indican que el miedo de hablar en público es tan significativo que llega a superar al ¡miedo a la muerte!

Independientemente de la posición profesional o social que usted tenga, en algún momento va a tener que hablar ante una audiencia. Puede ser durante una reunión en la empresa, en la presentación de un trabajo académico, durante un evento social o, incluso, en ocasiones informales con amigos.  

La buena noticia es que todos nosotros podemos aprender técnicas para hablar en público, superando recelos y turbaciones, teniendo éxito en la trasmisión del mensaje.

En 1998 ni siquiera imaginaba que un día podría seguir una carrera como conferencista profesional. En ese momento era empresario e identifiqué la necesidad de mejorar mi comunicación, por ello recurrí al Instituto Reinaldo Polito para hacer el Curso de Expresión Verbal. Muchas son las enseñanzas que guardo conmigo y aplico hasta el día de hoy, y, me gustaría compartir algunos consejos prácticos que aprendí con mi maestro y amigo Reinaldo Polito, indiscutiblemente la mayor autoridad en oratoria de nuestros tiempos.

1. Domine el tema. Trate de hablar sobre un asunto que usted domine. Puede ser fruto de su experiencia personal, académica o profesional. El hecho es que conocer el asunto con cierta profundidad, convierte su exposición en algo más original, espontáneo y cadenciado, confiriéndole mayor tranquilidad y credibilidad. En el 2005, luego de presentar la conferencia “Siete Vidas”, en Adidas de Brasil, el presidente de la empresa, Marcelo Ferreira, me pidió una conferencia sobre la administración del tiempo. En ese momento, le informé que ese tema no estaba dentro de mi portfolio y que necesitaría prepararlo. Durante seis meses leí una variedad de libros sobre el tema hasta estar listo para discurrir sobre él. Hoy, ese es uno de mis objetos de estudio favoritos y, la conferencia “Construyendo un Día de 30 Horas”, uno de los temas más requeridos.

2. Conozca a sus oyentes. Sepa previamente con quien va a hablar y busque informaciones sobre su perfil. Cada audiencia demanda un abordaje diferenciado, porque tiene características y expectativas propias. Imagine como dirigirse a estudiantes y ejecutivos, jóvenes y viejos, posgraduados y personas con menor instrucción. El lenguaje y los ejemplos seguramente van a ser distintos en cada situación.

3. Conozca el espacio físico. Visite con antelación el ambiente en el que va a dar su discurso. Evalúe sus dimensiones y el impacto sobre la acústica, la disposición de los asientos en relación  al escenario o al lugar en el que usted estará apostado, el índice de luminosidad, las áreas de circulación. Más que todo eso, perciba el ambiente para sentirse confortable en el momento de la exposición. En el 2006, en Celulose Nipo-Brasileira (Cenibra), fui invitado a dar la conferencia de cierre de Sipat. El lugar era improvisado para permitir la participación de un mayor número de colaboradores, y la pantalla de proyección era directamente afectada por la luz solar. Por conocer esa información previamente, alteré el contenido de mi presentación, excluyendo las imágenes y videos que no hubieran sido visibles en aquellas condiciones, sin perjudicar el mensaje final.

4. Use la ropa adecuada. Traje y corbata para los hombres, tailleur para las mujeres, ¿cierto? No necesariamente. Dependiendo de las características del evento, un traje más informal puede ser recomendable y garantía de éxito. Ya participé de convenciones de empresas en las que substituí el conjunto camisa social, corbata y chaqueta por la remera con el logo del evento. Eso genera proximidad y sinergia con los participantes.

5. Dé colorido a su voz. Una conferencia tiene como característica el hecho de ser, en esencia, un monólogo, aunque el conferencista utilice recursos variados, incluyendo la participación de la audiencia. Por eso, durante la exposición, alterne la entonación y la velocidad de la voz, ya sea hablando más alto, ya sea susurrando; o bien, discurriendo pausadamente, o acelerando las frases.

6. Pronuncie bien las palabras. Además de pronunciar las vocales en diptongos y los ‘r’ y ‘s’ al final de las palabras, evite el uso de cacofonías como ‘no’, ‘aaa’, entre otras, ya que pueden comprometer la calidad de la comunicación. Procure siempre mejorar su dicción, articulando con corrección las palabras y sonidos.

7. Cuidado con el vocabulario. El lenguaje utilizado en la comunicación debe estar alineado con el perfil de los participantes. Así, la jerga profesional y los términos técnicos pueden ser utilizados con sus pares, pero son inadecuados para una audiencia heterogénea. Además, preste especial atención a las reglas gramaticales, conjugación de verbos, concordancia, cohesión y coherencia textual.

8. Use la expresión corporal. Albert Mehrabian, Profesor Emérito de Psicología de la Universidad de California (UCLA),condujo a partir de 1967 estudios que originaron la ‘Teoría 7-38-55’, publicada en el Journal of Consulting Psychology con el título “Inference of attitudes from nonverbal communication in two channels”(Inferencia de actitudes a partir de la comunicación no verbal en dos canales). El estudio indica que en el proceso de la comunicación, solamente el 7% del impacto del mensaje deriva de su contenido, el 38% de la comunicación verbal (intensidad y velocidad de la voz) y el 55% del lenguaje no verbal (gestos, postura, contacto visual). Por lo tanto, el éxito de la comunicación interpersonal no está en aquello que usted dice sino en como lo dice.

9. Conquiste la atención de los oyentes. Mire a la audiencia con atención, recorriendo todo el ambiente. Muévase para alterar el campo visual de atención. Aproxímese a las personas  y trate de interactuar con ellas. Perciba las señales emitidas, de interés o dispersión por su mensaje, alterando, así, el abordaje, ya sea por medio de la inflexión de la voz o del cambio del eje temático. La orden es persuadir y cautivar al público. Y recuerde: los primeros minutos de su exposición son fundamentales. Es el momento en que la gente está más desarmada y susceptible a ser conquistada por usted. En mis conferencias, acostumbro a aliar recursos audiovisuales para ganar la atención de los participantes con sonidos e imágenes que se integren a mi voz y al contenido transmitido.

10. Cultive el buen humor. Conduzca su presentación con naturalidad y nada de contracción, transmitiendo el mensaje deseado en forma agradable, con tranquilidad y toques de buen humor. Un semblante sereno y una sonrisa auténtica son capaces de quebrar resistencias, mudar opiniones y romper barreras aparentemente infranqueables.

11. Cuidado con los chistes y las disculpas. El buen humor no remite necesariamente a contar chistes. Aún más, en el caso que desee hacerlo, evite los chistes de cuño político y religioso, pues es grande el riesgo de agradar a algunos y herir a otros tantos. También es aconsejable evitar disculparse en razón de problemas físicos, por ejemplo. Se estuviera resfriado, al disculparse por su estado al inicio de la presentación, logrará que la audiencia se concentre aún más en su problema, el cual hasta podría pasar desapercibido.

12. Planee el discurso. Comienzo, medio y fin. Definir una estructura lógica para su presentación lo ayudará a concatenar sus ideas, facilitando el entendimiento de la platea. Abra informando sobre lo que va a tratar, desarrolle el razonamiento y concluya, haciendo un pequeño resumen antes del cierre. Si pretende presentar la solución de un problema, informe antes cual es el problema.

13. Hable de improviso. Ese es un refuerzo de la recomendación inicial de dominar el tema que será abordado. Es importante tener una estructura de discurso mentalmente definida, conforme se ha mencionado, pero no se apegue a eso como una Biblia sino como una guía. Siéntase libre de cambiar el contenido y el orden de su presentación. Y recuerde que los imprevistos ocurren, como problemas técnicos con equipamientos que pueden interferir en su desempeño.

14. Responda las preguntas. Esté siempre disponible para responder a los cuestionamientos de los participantes. Es evidente que para hacerlo usted tendrá que dominar el tema, mostrándose preparado para un eventual debate, inclusive proveniente de una audiencia hostil. Mantenga la serenidad y no tenga temor de declinar preguntas para las cuales no tiene respuesta. Demuestre una postura segura. He vivenciado momentos preciosos al final de mis conferencias, cuando hay oportunidad de interactuar de cerca con los presentes. Mi experiencia ha demostrado que el cuestionamiento de uno corresponde a la duda de otros, permitiéndome, inclusive, escribir posteriormente sobre el tema en pauta.

15. Esmérese en el cierre.  Un mensaje poderoso y consistente al final de su presentación podrá ganar la simpatía de los oyentes, incluso de aquellos que se mostraron reticentes a lo largo de toda la explicación. Siempre finalizo mis conferencias recitando un poema con un texto relacionado al tema presentado.

De acuerdo a lo que conté al comienzo, mi propósito fue sólo el de compartir algunas sugestiones. Esos consejos y muchos otros  pueden ser encontrados con mayor detalle y riqueza en las obras del Profesor Reinaldo Polito.