El ABC de la motivacion
El ABC de la motivacion
Los consejos para mantener a su equipo activo, conforme con su trabajo y cada vez mas eficiente
El comportamiento de una persona en cualquier ámbito de su vida suele responder a una determinada motivación o motivo, a ese conjunto de razones que explican sus actos. Impulsos, necesidades, intereses, pensamientos, inquietudes, aspiraciones, expectativas, incentivos que activan nuestra conducta son considerados motivos.
Si dicha conducta contribuye a que la persona consiga su objetivo, es decir, cubra sus necesidades, satisfaga sus intereses, consiga sus aspiraciones, cumpla sus expectativas, la persona considerará que el comportamiento es adecuado y seguramente lo repetirá y persistirá en él (siempre y cuando no cambie de motivos).
Generalizando, podemos decir que hay dos tipos de motivos: primarios y secundarios.
– Los motivos primarios o necesidades básicas son comunes a todas las personas y más o menos estáticos a lo largo del tiempo, aunque su intensidad puede variar: descanso, alimento, seguridad… Suelen estar relacionados con la supervivencia.
– Los motivos secundarios están más relacionados con procesos mentales y muchos de ellos se desarrollan dentro del proceso de socialización, maduración y experiencia de cada persona, es decir, son motivos más particulares de cada persona. Suelen cambiar en el tiempo y en función de las circunstancias que rodean al individuo: necesidad de afecto, reconocimiento, competencia, uso de poder…
El comportamiento suele responder a varios motivos simultáneamente y además, estos motivos cambian en el tiempo y en las circunstancias, lo cual convierte a la motivación en un asunto más bien complejo.
Consideraciones acerca de la motivación de los colaboradores
“A mis colaboradores lo único que les motiva es el dinero, nada más”
“La gente tiene que venir motivada de casa, yo no tengo porqué motivarla, ni tampoco tengo medios para ello”
Estos son dos consideraciones bastante frecuentes acerca de la motivación que muchos gestores de personas (directivos, jefes, responsables…) exponen, aunque es probable que no sean del todo acertadas.
Percibir el salario a final de mes es un motivador importante para cualquier trabajador. El dinero que el trabajador recibe a cambio de su trabajo suele ser el motivo inicial que tiene para levantarse e ir a trabajar todos los días.
Sin embargo, hemos de ser conscientes de que el dinero no es un motivo en sí mismo, sino un medio que contribuye a satisfacer los verdaderos motivos, las necesidades primarias del trabajador: comer, tener un lugar donde vivir, vestir y otras. Por ello, la empresa debe asegurarse de que la remuneración de todos sus trabajadores sea la idónea (cuantificar esa idoneidad ya es otro tema). En algunas ocasiones, el dinero también es un medio para satisfacer motivos de carácter secundario como por ejemplo: adquirir un coche de lujo, tener un apartamento en primera línea de playa…pero esto ya no es tanto un asunto que deba resolver la empresa.
Por lo tanto, es lógico que a la inmensa mayoría de los trabajadores les interese lo que a la empresa le interesa –el dinero- ya que así pueden satisfacer sus necesidades primarias.
Entonces ¿cuáles serían los motivos de un colaborador cuando su salario le permite satisfacer sus necesidades básicas? ¿No tiene ninguna otra inquietud, interés, expectativa que le empuje a trabajar y a seguir interesándose por los intereses de la empresa? ¿Su implicación en su trabajo y en la empresa no aumentará sino hasta el siguiente incremento salarial?
La realidad no es ésta. Desde luego, el dinero no es lo único que moviliza a un trabajador. A través del trabajo el colaborador también puede satisfacer múltiples necesidades, fundamentalmente de tipo secundario como por ejemplo: relacionarse e interactuar con otras personas, demostrarse a sí mismo que es capaz de afrontar un reto, ser reconocido por otras personas, influir sobre los demás, tener autonomía, tomar decisiones y un largo etcétera.
Si el dinero fuese el único factor de motivación, muchos gestores de personas no tendrían ninguna influencia sobre la motivación de sus colaboradores ya que muchas veces el establecimiento del salario o la decisión de aumentarlo depende de puestos de niveles jerárquicos superiores u otros factores que quedan fuera de su alcance. Pero como ya hemos visto, hay muchos más elementos implicados en la motivación de los colaboradores sobre los que los gestores de personas sí pueden influir.
Es cierto que el directivo no es quien determina qué es lo que motiva a un colaborador. Es el colaborador quien tiene sus propios motivos, sus propios “generadores” para activar su conducta, “se los trae de casa”.
Esto no exime al directivo de su responsabilidad sobre la motivación del colaborador dadas las circunstancias del entorno actual que obligan a las empresas a contar con colaboradores proactivos, responsables y satisfechos que desempeñen bien su trabajo, sean productivos y contribuyan directamente a la consecución de los objetivos de la empresa.
Esto sólo se logra haciendo que a los colaboradores les interese hacer lo que a la empresa le interesa que hagan. Los colaboradores se mostrarán interesados en ello en la medida en que a través del trabajo (contexto y contenido) puedan satisfacer sus necesidades, tanto primarias como secundarias.
Desde esta perspectiva la responsabilidad del directivo no es “fabricar” motivación para sus colaboradores, sino identificar cuáles son los motivos del colaborador y generar situaciones y circunstancias en el contexto laboral a través de las que el colaborador pueda satisfacerlos, a la vez que contribuye a la empresa con su trabajo.
Queda claro así que motivar no es una función aislada del directivo, no es una intervención concreta que se aplica en momentos de “bajón” para subir la moral de los colaboradores sino una responsabilidad diaria del directivo. Día a día debe estar pendiente de los motivos que llevan al trabajador a desempeñar su trabajo con eficacia y de manera satisfactoria tanto para él mismo como para la empresa. El directivo debe procurar mostrar actitudes positivas, provocar hechos y llevar a cabo comportamientos que refuercen los motivos del colaborador que le llevan a trabajar. Simultáneamente el directivo debe evitar actitudes negativas, situaciones desagradables y comportamientos contraproducentes que no sólo no satisfacen los motivos de los colaboradores, sino que van en contra de dichos motivos.
Por tanto, lo primero que debe hacer un directivo para contar con colaboradores motivados es detectar y mostrar interés constantemente sobre los motivos que cada uno de ellos tiene para pensar, sentir y comportarse de la manera en que lo hacen. Los motivos de cada colaborador son diferentes y recordemos que cambian con el tiempo y las circunstancias. Por ello, será necesario que la comunicación entre directivo y colaborador sea frecuente, fluida y abierta.
Luego, el directivo tendrá provocar que sus actitudes, su comportamiento y el ambiente de trabajo que genera responda y cubra las necesidades / motivos detectados en una primera instancia.
Ideas para motivar
1. Analizar su progreso / desarrollo profesional.
2. Acompañar en las visitas.
3. Celebrar reuniones eficaces.
4. Compartir los resultados de la empresa en general.
5. Compartir el “fracaso” del vendedor.
6. Comprometerse como responsable para hacer un trabajo de calidad.
7. Cumplir con los compromisos adquiridos.
8. Dar la cara por él y por sus intereses ante la “empresa”.
9. Dar un trato humano (no como pieza de un engranaje).
10. Destacar el resultado final de sus esfuerzos.
11. Destacar su progreso / desarrollo profesional.
12. Dejar que tome decisiones por sí mismo.
13. Definir sus funciones y responsabilidades.
14. Entrenar para hacer desaparecer sus debilidades.
15. Ejercer la delegación.
16. Exigir según sus capacidades, experiencia.
17. Escuchar sus críticas hacia mi actuación y reaccionar.
18. Evaluar su desempeño.
19. Explotar sus fortalezas y habilidades.
20. Expresar confianza e ilusión en el proyecto de la empresa.
21. Estar disponible cuando te necesita.
22. Fomentar el compañerismo.
23. Felicitar por un trabajo bien hecho.
24. Hacer equipo.
25. Hacerle saber que confías en él y en sus posibilidades.
26. Hacer compatible su vida personal y profesional.
27. Hacerle ver su contribución a la empresa.
28. Informar sobre las actividades, cambios y decisiones de la empresa.
29. Informar para que haga bien su trabajo.
30. Informar sobre el avance en el cumplimiento de sus objetivos.
31. Juzgar el trabajo de manera imparcial y equitativa.
32. Marcar objetivos con claridad y concreción.
33. Mostrar interés por su bienestar personal y profesional.
34. Predicar con el ejemplo.
35. Pedir consejos.
36. Provocar situaciones de aprendizaje.
37. Proporcionar medios y herramientas para la venta.
38. Reconocer los buenos resultados.
39. Respaldar en sus decisiones.
40. Reconocer las mejoras en su forma de hacer su trabajo.
41. Reconocer mis errores como responsable.
42. Reunirse periódicamente.
43. Tener en cuenta sus criterios y opiniones.
44. Transmitir confianza en sus posibilidades.
Music Business
El etiquetado de IA llega al streaming y presiona al sector
Una nueva etiqueta podría convertirse en una regla de transparencia en el streaming. El etiquetado de IA entró en la agenda del mercado musical de Estados Unidos con una propuesta para distinguir grabaciones generadas por inteligencia artificial de las asistidas por…
Una nueva etiqueta podría convertirse en una regla de transparencia en el streaming.
l etiquetado de IA entró en la agenda del mercado musical de Estados Unidos con una propuesta para distinguir grabaciones generadas por inteligencia artificial de aquellas asistidas por IA. Para quienes operan catálogos, derechos, distribución o licencias en América Latina, el punto no es estético: se trata de saber qué se está entregando, autorizando y mostrando en las plataformas.
La RIAA presentó un programa voluntario para separar los dos tipos de pista, y la IFPI confirmó el diseño de las etiquetas AI-Generated y AI-Assisted. En América Latina, la discusión llega a un territorio complejo: mercados con marcos regulatorios distintos, sistemas de gestión colectiva con diferentes niveles de desarrollo, fuerte dependencia de plataformas globales y una industria que todavía enfrenta desafíos de trazabilidad, documentación y reparto de ingresos.
El efecto práctico aparece en la próxima decisión de plataforma, contrato o política de catálogo. La cuestión ahora es cómo este etiquetado puede influir en lo que entra al streaming, qué pasa a exigir consentimiento y qué nivel de rastreo deberán tener sellos, distribuidoras, editoras y agregadores.
Cómo el etiquetado separa la grabación generada y la asistida por IA
El catálogo decide antes que el discurso. El sello de la RIAA separa pistas AI-Generated y AI-Assisted. Plataformas, distribuidores y titulares de derechos comienzan a tratar productos distintos desde el ingreso del contenido. El programa es voluntario, pero cambia el criterio de quién elige qué entra al feed, qué aparece en el escaparate digital y qué exige verificación adicional.
La RIAA diseñó la propuesta para distinguir grabaciones generadas por IA de las solo asistidas. La IFPI confirmó el formato de las etiquetas. La separación llega a dos campos que pesan en la distribución: el origen de la grabación y el nivel de intervención tecnológica.
La decisión se complica en América Latina porque la cadena de entrega no siempre opera con el mismo nivel de formalización. Un catálogo puede pasar por artistas independientes, agregadores, sellos locales, editoras, sociedades de gestión, plataformas internacionales y acuerdos territoriales. Si el marcado no queda claro desde el inicio, el problema se traslada a la licencia, al reclamo de derechos o al retiro posterior de contenido.
Quien hospeda o licencia necesita saber dónde cae la clasificación: en la entrega del archivo, en el registro de metadatos, en la capa visible para el usuario o en la documentación interna del distribuidor. Una clasificación laxa abre errores de cumplimiento, genera conflictos con socios que exigen trazabilidad y debilita la posición de los titulares cuando aparece una disputa. La próxima prueba es de implementación, no de concepto.
Lo que la propuesta de EE. UU. señala para América Latina
El movimiento de la industria estadounidense funciona como referencia para una discusión que América Latina no podrá evitar. Aunque cada país avance por vías distintas, la presión llegará por los mismos puntos: plataformas, contratos de distribución, reclamos de titulares, licencias internacionales y políticas de catálogo.
La región ya convive con debates sobre inteligencia artificial, derechos de autor, uso de voces, entrenamiento de modelos, consentimiento y remuneración. En algunos países, las entidades de gestión colectiva y asociaciones del sector musical han empezado a pedir mayor transparencia y protección frente al uso de obras, grabaciones e interpretaciones en sistemas de IA. En otros, la discusión todavía está más cerca del terreno contractual que del regulatorio.
El punto común es operativo. Si una pista llega a una plataforma sin claridad sobre su origen, alguien tendrá que responder por esa falta de información: el artista, el sello, el agregador, el distribuidor o el servicio que la publica. La etiqueta no resuelve por sí sola el problema de derechos, pero puede convertirse en una primera señal para definir riesgos, permisos y responsabilidades.
Si la industria distingue grabaciones AI-Generated y AI-Assisted para plataformas y distribuidores, América Latina enfrentará la misma pregunta: ¿cómo probar origen, consentimiento y responsabilidad cuando una pista llega sin una base clara de creación humana? La respuesta no está solo en la etiqueta. Está en la documentación del proceso creativo, en los contratos, en los metadatos y en la capacidad de verificar la cadena antes de la publicación.
Contratos, plataformas y catálogos frente a una nueva exigencia
Para sellos, editoras, distribuidoras y agregadores de la región, el etiquetado anticipa una exigencia concreta: documentar mejor el pipeline de creación y entrega. Ya no alcanza con recibir un master, una portada y datos básicos de autoría. En contenidos con IA, será cada vez más importante saber si hubo generación completa, asistencia técnica, uso de voz sintética, entrenamiento con obras protegidas o intervención de herramientas que modifican la interpretación original.
El costo de publicar primero y preguntar después puede recaer sobre la próxima disputa de titularidad, el próximo reclamo de plataforma o la próxima negociación de licencia. En catálogos internacionales, el problema se amplifica: una grabación distribuida desde América Latina puede terminar circulando en mercados donde las exigencias de transparencia sean más estrictas.
Por eso, el debate no se limita a la regulación local. También involucra la capacidad de la industria latinoamericana para integrarse a estándares globales de identificación, trazabilidad y protección de derechos.
El etiquetado de IA no será solamente una marca visible para el usuario. Puede convertirse en una herramienta de clasificación interna para decidir qué se distribuye, qué se licencia, qué se monetiza y qué exige revisión adicional. Para América Latina, la pregunta ya no es si la discusión llegará. La pregunta es si la región estará preparada para aplicarla sin aumentar la confusión en una cadena de derechos que ya es compleja.
Conecta+
Guía para padres: cómo elegir una escuela, curso o actividad musical
Metodología, repertorio, continuidad y motivación son claves para que el aprendizaje no termine después del primer mes.
Elegir una escuela de música, un curso o una actividad musical para un hijo puede parecer una decisión simple. Pero, en la práctica, exige más atención que elegir apenas el instrumento. El aprendizaje no depende solo de tener una guitarra, un teclado, una batería o un micrófono en casa. Depende de método, acompañamiento, rutina y motivación.
Muchos niños y adolescentes se entusiasman al comienzo. Quieren tocar una canción, grabar un video, imitar a un artista o aprender un instrumento que vieron en internet. El desafío de los padres es transformar ese interés inicial en continuidad.
Una feria como Conecta+ Música & Mercado puede ayudar a las familias a conocer escuelas, métodos, productos de entrada, plataformas educativas, demostraciones y profesionales vinculados a la formación musical.

El primer punto es entender el perfil del alumno
No todos los niños aprenden de la misma forma. Algunos responden mejor a clases individuales. Otros se motivan más en grupos. Algunos necesitan repertorio popular desde el principio. Otros disfrutan ejercicios, teoría y lectura musical.
Antes de elegir, los padres deberían observar el perfil del hijo. ¿Tiene paciencia para estudiar solo? ¿Prefiere tocar con otras personas? ¿Le interesa cantar, grabar, producir o tocar un instrumento? ¿Busca una actividad recreativa o quiere avanzar con más disciplina?
La mejor escuela no es necesariamente la más famosa. Es la que consigue conectar metodología, edad, interés y ritmo del alumno.
Metodología: cómo se enseña importa
Un curso musical debe tener método. Eso no significa rigidez excesiva, sino claridad.
Los padres pueden preguntar cómo son las clases, qué objetivos se esperan en los primeros meses, si hay material de apoyo, cómo se mide el progreso y qué tipo de repertorio se trabaja.
Una buena metodología ayuda a evitar frustración. El alumno necesita sentir avance, aunque sea pequeño. Aprender una canción simple, mejorar la coordinación, grabar una frase musical o tocar junto a otros puede ser más motivador que estudiar teoría sin aplicación práctica durante meses.

Repertorio: motivación también enseña
El repertorio es una parte central del aprendizaje.
Si el niño o adolescente solo toca músicas que no conoce o no le interesan, puede perder motivación. Al mismo tiempo, tocar solo lo que ya le gusta puede limitar el desarrollo.
La mejor estrategia suele estar en el equilibrio. El curso debe incluir repertorio que motive al alumno, pero también abrir puertas para nuevos estilos, técnicas y formas de escuchar música.
Para los padres, una pregunta útil es: “¿mi hijo saldrá de la clase con ganas de practicar en casa?”
Continuidade: el primer mes no puede ser el único plan
Muchas familias empiezan con entusiasmo y abandonan rápido porque no había un plan de continuidad.
Antes de matricular al hijo, conviene entender horarios, frecuencia de clases, carga de práctica en casa, eventos internos, presentaciones, evaluaciones y posibilidades de evolución.
También vale preguntar si la escuela orienta la compra del instrumento, si ofrece aulas experimentales, si trabaja con iniciantes absolutos y si tiene comunicación clara con las familias.
La continuidad depende de un sistema. No solo de la voluntad del alumno.

Ambiente y vínculo con el profesor
El profesor tiene peso decisivo.
Un buen profesor no es solo quien toca bien. Es quien sabe enseñar, escuchar, adaptar el ritmo, corregir sin desmotivar y crear confianza.
Para niños y adolescentes, el vínculo importa mucho. Si el alumno se siente intimidado, presionado o poco comprendido, el aprendizaje puede volverse una obligación. Si se siente acompañado, la práctica se vuelve más natural.
Los padres deberían observar cómo la escuela recibe al alumno, cómo explica su método y cómo trata las dudas de la familia.
Actividades complementarias también ayudan
Workshops, clínicas, presentaciones, ensayos colectivos, visitas a ferias, demostraciones y encuentros con músicos pueden reforzar el aprendizaje.
Estos momentos muestran que la música no está limitada a la clase semanal. Hay instrumentos, tecnología, palco, grabación, producción, repertorio, amigos y experiencias alrededor.
En eventos como Conecta+, las familias pueden ver parte de ese universo y entender que la educación musical puede dialogar con marcas, tiendas, tecnología y producción.

Elegir bien para no abandonar rápido
El objetivo no es encontrar un curso perfecto. Es encontrar un camino sostenible.
Una buena elección considera el interés del alumno, la metodología, el repertorio, la frecuencia, la comunicación con los padres y la posibilidad de continuidad. También considera si el instrumento y la rutina familiar hacen sentido.
La música puede empezar como curiosidad, pero se vuelve hábito cuando hay orientación, ambiente y motivación.
Para los padres, la recomendación es simple: antes de elegir una escuela o curso, pregunten, observen, hagan una clase experimental y escuchen al hijo. El aprendizaje musical funciona mejor cuando la familia no solo compra una actividad, sino acompaña el proceso.
¡Obtén tu ingreso para Conecta+ 2026 y ven a conocer diferentes escuelas de música que estarán presentes en el evento!
Audio
Sennheiser Spectera opera 64 canales en los Tony Awards 2026
El sistema de audio inalámbrico Spectera, de Sennheiser, realizó en el 79º Tony Awards, en junio de 2026, su mayor operación de transmisión en EEUU.
Spectera, sistema de audio inalámbrico de Sennheiser, realizó en los 79o Tony Awards su mayor operación de transmisión en Estados Unidos hasta la fecha.
64 canales simultáneos al aire desde el Radio City Music Hall, en Nueva York, operados por Firehouse Productions — incluido el micrófono y el retorno de la presentadora P!NK. Para empresas de renta, integradoras y productoras de audio profesional, el caso sirve como referencia directa: el sistema ya está disponible comercialmente en varios países latinoamericanos y allí enfrentó las condiciones que cualquier transmisión de gran escala exige.
El hito llega un año después del estreno del sistema en la edición de 2025 de la premiación, cuando la actriz Cynthia Erivo utilizó un único bodypack para transmitir la señal de la lavalier y recibir el retorno al mismo tiempo, según el comunicado oficial de Sennheiser. Ahora la escala fue otra: 32 entradas y 32 salidas sobre WMAS —sigla en inglés para sistema de audio inalámbrico multicanal—, una arquitectura de banda ancha que convive con equipos de banda estrecha sin disputar frecuencia por frecuencia.
Cómo la banda ancha resuelve la cuenta del espectro
Un sistema convencional de banda estrecha opera canal por canal, con cada transmisor ocupando una franja exclusiva del espectro. En una ceremonia en vivo con decenas de micrófonos, monitores in-ear (IEM) y cámaras inalámbricas disputando el mismo entorno de radiofrecuencia en Manhattan, esa cuenta no cierra —y fue ese cálculo el que llevó a Firehouse Productions al Spectera, de acuerdo con el comunicado.
La diferencia está en la portadora única de banda ancha, que agrupa múltiples canales de audio donde los sistemas tradicionales asignan una frecuencia por canal. La página oficial del producto describe al Spectera como el primer ecosistema digital inalámbrico bidireccional de este tipo —y la bidireccionalidad es lo que cambia el rider técnico: el ingeniero envía la mezcla de retorno a los in-ear del elenco al mismo tiempo que recibe la señal de las lavaliers, todo en el mismo hardware, sin combinar soluciones de distintos fabricantes.
La documentación técnica de WMAS publicada por Sennheiser detalla la convivencia con sistemas de banda estrecha ya instalados: Spectera puede entrar en una sala de espectáculos sin exigir el reemplazo inmediato de todo el parque de radiofrecuencia. Para empresas de renta que mantienen contratos con equipos mixtos, ese criterio pesa tanto como la cantidad de canales. Lo que el material divulgado no informa es cuánta de la capacidad máxima se activó realmente en el Tony Awards, ni qué exige la configuración real antes de un evento de esa escala.
Qué cambia WMAS para quienes operan grandes eventos
El cuello de botella clásico de radiofrecuencia en grandes producciones no es la falta de transmisores: es la falta de espectro para alojarlos sin interferencia mutua. El ingeniero responsable pasa horas coordinando antes del ensayo general y aun así convive con colisiones imprevisibles al aire. Ese costo operativo es el que ataca la banda ancha.
Como la migración puede ser incremental —el parque instalado sigue operando junto con el nuevo sistema—, el cálculo de inversión cambia para locadoras e integradoras: no es necesario desechar lo que ya está en uso para empezar.
En el día a día, el impacto más visible está en la configuración. La documentación de la interfaz Spectera WebUI describe un entorno único para el ajuste de radiofrecuencia, el monitoreo de audio, la gestión de canales y el estado de la red en tiempo real: en lugar de correr entre bastidores para chequear cada receptor durante el programa, el ingeniero supervisa todo desde una pantalla.
La transmisión de 2026 también sirvió como adelanto para el micrófono de mano Spectera SKM, que apareció al aire en unidades de preproducción, según el comunicado. El sistema ya figura en el portafolio comercial de Sennheiser con disponibilidad para el mercado latino. Para quienes atienden transmisiones en vivo y shows con alta densidad de radiofrecuencia, la operación en el Tony Awards responde a la pregunta sobre escala; la que queda abierta es económica: en qué punto el costo de la licencia y el equipo pasa a ser menor que el de una falla al aire.
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