El nuevo mercado y la velocidad impuesta a las empresas pos pandemia

El nuevo mercado y la velocidad impuesta a las empresas pos pandemia

por 18/06/2020

Análisis del mercado y las acciones que las empresas pueden tomar para continuar operando de manera estable. Mira aquí algunos cambios posteriores al Covid.

Ya hemos pasado por la fase más crítica, con muchas incertidumbres e incluso un cierto pánico en relación con la salud de las empresas y las personas, ahora es el momento de poner nuestras cabezas a trabajar y operar en todas las alternativas porque el entorno empresarial sufrirá varias transformaciones. Según lo que tenemos hoy, ¿qué podemos hacer para que nuestras empresas se mantengan fuertes en la poscrisis?

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Una cuestión existencial es repensar: ¿las habilidades que tienes hoy en tu empresa incluyen las necesidades que tendrás post-covid? Es un momento favorable para aportar una nueva forma de pensar a la empresa y contar con la contribución cultural de personas con diversos antecedentes y experiencia.

Una empresa que tuvo que (re)nacer más digital, ágil y activa ciertamente necesita desarrollar o atraer personas que puedan contribuir con estas habilidades al negocio. Éste es un aspecto que deben considerar todas las empresas que se ven obligadas a acelerar su proceso de transformación digital la fuerza.

Aunque es difícil predecir todos los efectos de la pandemia en la psicología del consumidor, se puede decir que la forma en que las marcas se posicionan durante la crisis será fundamental para mantener esta relación. Mientras los consumidores realicen compras por razones que trascienden la razón, el comercio minorista fuera de línea sigue siendo relevante pero desempeña un nuevo papel y las empresas aún deben explorarlo mucho.

Los cambios que se harán evidentes en el nuevo mercado después del Covid-19:

1. Medios de pago contactless & cashless (sin contacto y sin efectivo): los medios de pago deben estar cada vez más exentos de contacto por razones de salud. El papel moneda definitivamente debería quedar en el pasado y la creciente necesidad de eliminar tarjetas y contraseñas requerirá que las compañías revisen los dispositivos de pago. Esto debería acelerar las asociaciones entre bancos y operadores móviles y la adopción de tecnologías como el Código QR, el pago por proximidad (NFC – Near Field Communication) y a través de dispositivos móviles como Apple Pay, Android Pay.

2. Digitalización: la digitalización del consumidor es la «nueva normalidad» y tiende a durar después de la crisis. Este fenómeno se puede llamar «cepillo de dientes», es decir, «cualquier cosa que uses dos, tres veces al día, se convierte en tu hábito de forma natural». Y teniendo en cuenta que este aprendizaje ocurrirá en un momento de dolor, será más valorado y mantenido. Ahora debidamente acostumbrados a los clics que se traducen en conveniencia en la puerta, a medida que los consumidores comienzan a circular en las calles y en las tiendas físicas nuevamente, buscarán esta experiencia fluida en línea y fuera de línea.

3. Consumo «activista» y horizontalización de las empresas: esto no significa que las jerarquías se extinguirán, pero sí indica la necesidad de empoderar a los equipos, fomentando la autogestión y la confianza en las entregas. Debido a los efectos de la pandemia, los consumidores deben ser más cuidadosos en relación con el costo de los productos y servicios por temor a consumir y gastar sus reservas; menos leal a las marcas y más abierto a probar aquellas que ofrecen el mayor valor, propósito y conexión al precio más bajo; y más activista por causas reales y el propósito de las marcas, evaluando sus actitudes y posicionamiento ante la crisis.

4. Economía de la experiencia: sólo el consumo de bienes y servicios ya no será suficiente para los consumidores, cada vez más experiencias son deseadas y demandadas a las marcas. Existe un deseo latente de una mayor participación humana y emocional. Ya estábamos pasando por un proceso de concientización sobre la necesidad de volver a darle significado al papel de la tienda, dados los cambios en la escena minorista. El comercio minorista tradicional, incluso en un mundo post-covid renovado digitalmente, será cada vez más exigente, y las tiendas podrán ser utilizadas como un medio para atraer clientes y, a través de sus plataformas en línea, un canal para realizar transacciones. Las experiencias, que se valorarán aún más a partir de ahora, tienen a la tienda física como su hogar. Es allí donde el cliente encontrará valor de manera efectiva a través de la relación que establece con las marcas.

5. Lives: además del cambio a Internet para comunicarse y posicionarse, otro cambio importante presentado en este momento con la fuerza de un tsunami es el consumo en línea, con Lives para vender o estimular el consumo de productos. El resultado es casi siempre más y más ventas. Algunas características que hacen que este modelo sea un éxito son la personalidad, el atractivo emocional, la influencia, el realismo, el sentido de pertenencia y la interacción en tiempo real.

6. La vida en la nube: si la pregunta era entre lo físico o lo online, ahora va mucho más allá. Físico con entrega directa, online por voz, live commerce, streaming, marketplaces, redes sociales, apps y una profusión de universos que viven en la nube y que reflejan los deseos y necesidades de los consumidores que están casi totalmente adaptados a la realidad del universo digital.

7. Conversational commerce: el cambio a Internet brinda espacio para que el comercio minorista de voz crezca aún más rápido de lo esperado, con dispositivos como Alexa. Este modelo simplifica las transacciones, eliminando la necesidad de buscar los dispositivos y aplicaciones más diversos para conocer los productos y, finalmente, realizar compras. Esto hace que el hábito de comprar sea más fluido y sin fricciones, y las relaciones con las marcas se vuelvan aún más íntimas. La privacidad se pondrá a prueba cada vez más y el voto de confianza del consumidor será aún mayor.

8. Unión de players: para salir de la crisis más fuerte, las empresas deben intensificar las fusiones y adquisiciones. Algunas compañías serán más accesibles en términos de inversión a los ojos de los inversores y, sin embargo, como una oportunidad para expandir el mercado, ampliar el alcance y atraer nuevos consumidores.

9. Enfoque en los mercados nacionales, locales y regionales: las cadenas de suministro pueden volverse hacia adentro, buscando minimizar los efectos de la alta dependencia de los proveedores asiáticos en el suministro de artículos esenciales para la fabricación de productos. Las empresas tenderán a buscar una menor dependencia de unos pocos proveedores y ampliarán su oferta de abastecimiento. Y con eso, la fabricación de artículos en lugares más cercanos también debe ser el resultado de este proceso. El consumidor redescubrirá la belleza de la proximidad y la posibilidad de construir una relación con las empresas locales.

*Por Lyana Bittencourt, directora ejecutiva del Grupo BITTENCOURT – consultoría especializada en el desarrollo, expansión y gestión de redes de franquicias y negocios.