Opinión: El miedo ante el caos. Música y pandemia

Opinión: El miedo ante el caos. Música y pandemia

por 28/09/2020

«El mundo nunca volverá a ser el mismo» es una frase que se ha convertido en un mantra en todos los medios, ya que la pandemia está allí, sin embargo, además del tema de salud, el impacto económico y social, hay ciertos «muertos» en el armario del mercado de la música que ya existían y que acababan de salir a la luz.

La música en vivo de pequeñas y medianas presentaciones ya carecía de lugares para su ocurrencia, y ya se sentía una disminución, que en la crisis del virus, sólo llegó al cero que se señaló anteriormente.

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La historia de «lives» sólo funcionó para artistas reconocidos y destacados, que tienen patrocinadores pagando sus eventos, y cubren todos los gastos, y aun así, ya se está agotando como medio, en lo que se banaliza…

Los pequeños, medianos y alternativos que ya estaban sin opciones, hacen tales «lives» gratis, cuya remuneración en la monetización de los sitios es por ciento ridícula.

Carreras de décadas no sirven para nada ante la generación que vive la «urgencia de los segundos», impaciente por escuchar y ansiosa por hablar.

Todos en los medios virtuales quieren dar una opinión contundente sobre todo, ya sea en foros y blogs, y en los feeds de las redes sociales, la búsqueda de atención domina el nivel de opinión.

Como no hay búsqueda de conocimiento, la nivelación de la mediocridad ha sido hace mucho tiempo, incluso antes de la pandemia, un hecho consumado.

Estamos viviendo el momento de la realización del Caos de la impersonalidad, impulsado por la imposibilidad de abrazos y apretones de manos, de besos en el rostro y las manos, de personas que ya pasaban más tiempo con el celular en la mano, y que ya no lo practicaban más.

La enfermedad expone algunos otros síndromes, que van desde el mal del egoísmo hasta el cáncer de la envidia y la maledicencias. 

Quien tiene ventas ocurriendo en medios virtuales, no se da cuenta de que suceden en un principio, pero la crisis financiera que se avecina como un Tsunami, llegará inevitablemente a todos los sectores, habiendo ya «barrido» parte de su posibilidad.

Más que simplemente «reinventarse», es necesario entenderse a sí mismo en la dificultad, o camino a ella, y al mirar hacia un lado, entender que un nicho de mercado y sus sectores, sólo sobreviven juntos.

Literalmente necesitamos «salvar la vida» de los profesionales del entretenimiento que «lo hacen posible» o no quedarán roadies, técnicos de iluminación o ingenieros de sonido, ya que ningún trabajador de campo puede sobrevivir sin apoyo.

La parcialidad del razonamiento en torno al propio ombligo paraliza acciones que deberían ser tomadas en conjunto, por todos y en todos los ámbitos del negocio de la música.

Nadie sobrevivirá en el mercado solo

Ni siquiera comento sobre la situación de los derechos de autor y las aplicaciones musicales, ya que ésta fue una trampa anunciada desde la invención de Napster, y hoy la propiedad intelectual es una falta de respeto a la vista de todos.

En todos mis textos sobre el tema termino teniendo que recordar que lo que mueve el mercado de la música es la música, y quien la hace es el músico, y sin músico no hay música, sin música no hay ventas de productos y presentaciones afines, ni estructura de mercado.

Cualquiera que piense que el software de loops se va a mantener en algún tipo de mercado, no está razonando con la realidad.

La vulgarización y banalización del talento, el esfuerzo y la calidad, como si fuera «hazlo ahora de todos modos», en lugar de «hazlo bien y en el momento adecuado», obviamente trajo un caos donde todos piensan que son capaces de lograr cualquier cosa, antes de aprender.

La generación de «5 segundos», que no aprecia un álbum completo en secuencia.

Si eso no cambia, ¿cómo podemos animar a alguien a estudiar algo que requiere décadas de esfuerzo y cuyo resultado no se mide en remuneración, sino en un “Me Gusta” y en visualizaciones?

¿Cómo vender una púa incluso si no hay razón para usarla?

Confieso que me desanima más la inercia de los músicos, que el descuido del público.

Son pocos los laicos que conocen realmente lo que es el mercado de la música.

Para la mayoría, las noticias musicales cubren la vida de los artistas en un tono chismoso.

 

*Autor: Nelson Junior. Guitarrista, productor, especialista de productos, instructor musical, sideman, actuante en el mercado desde los 13 años de edad, colaborador didáctico de publicaciones musicales y escritor.

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