Los ocho errores de la gestión empresarial

Los ocho errores de la gestión empresarial

by 18/12/2008

De una tienda pequeña a una fábrica grande, muchos de los problemas por los que cualquier empresa atraviesa, nacen de cuestiones relacionadas a errores de la gestión interna de las personas, los procesos y el tiempo. Por ello, es fundamental  identificar la raíz del problema, buscar la solución y mejorar su desempeño.

Generalmente, las dificultades no son la causa sino la consecuencia de las decisiones equivocadas, ya sean financieras o no. No es raro encontrar empresarios que atribuyen sus problemas únicamente a la falta de crecimiento de su país, a la cotización del dólar y a la caída de las tasas. Pero, seguramente también tienen deficiencias de gestión. Abajo, usted encontrará una lista con las principales dificultades que deben trabajarse y solucionarse, especialmente en la pequeña y mediana empresa. Así, el empresario vivirá un clima más tranquilo, en el que tomará decisiones precisas y rápidas y hará crecer su negocio.

1) ¿CUAL ES EL TAMAÑO IDEAL PARA SU EMPRESA?
Es necesario observar la preparación física o emocional y los conocimientos técnicos del empresario y el costo que deberá cubrir para acrecentar su estructura y asumir un posible crecimiento en el volumen de negocios. En muchos casos, la estructura interna termina siendo reestructurada y resulta  muy pesada. Entonces, la solución pasa por incrementar las ventas. Sólo que esto no siempre es posible.

De allí, la importancia de saber cuál es el tamaño ideal de la empresa. Muchos empresarios emprendedores colocan el entusiasmo por delante de la razón y vislumbran para sus negocios, portes mayores de lo que su capacidad administrativa permite. Crecer sin planificación ni control exige, además de todo, mucha suerte.
Lo que va a definir el tamaño ideal de la empresa es el resultado positivo o negativo que la empresa esté arrojando y la capacidad financiera para ampliar el negocio. Eso incluye la contratación de gente, la compra de equipos y de software, el aumento de stock, etc., además del aliento que el emprendedor tendrá para cuidar una empresa más grande o con filiales.

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2) COSTOS Y PRECIOS

El desconocimiento o el escaso conocimiento de los costos involucrados en su operación trae serias consecuencias para la formación de los precios de venta. Permanezca atento, ya que la mayoría de las veces es allí donde el empresario pierde dinero. Es imprescindible tener la noción exacta de los costos del producto o servicio. Para ello, existen dos posibilidades: contratar gente que lo haga, o bien correr atrás de las informaciones por intermedio de una consultora o de un contador, por ejemplo.

3) TRANSPARENCIA
Los informes de control gerencial como el Demostrativo de Resultados (ingresos y egresos), Evolución Patrimonial (activos y pasivos) y Flujo de Caja, son herramientas esenciales para la toma de decisiones importantes con mayor agilidad y precisión.

4) PLANEAMENTO TRIBUTARIO
¿A quién no le gustaría pagar menos impuestos? Esto se hace posible cuando entendemos lo que hacemos, en detalle, y optamos por la forma ideal de tributar. La decisión se puede tomar con la ayuda de un presupuesto. Además, ese formato tributario se debe revisar cada año.

Incluso se puede tomar a algún empleado, específicamente para desarrollar esa tarea, pero cabe recordar que esto resulta más costoso para  el presupuesto de la empresa ya que se necesita un especialista en el asunto. Una opción es la contratación de un servicio tercerizado, temporario,  o las ya tradicionales consultorías.

5) ESPÍRITU AVENTURERO
No basta que un producto o servicio nos guste como  para que también queramos ofrecerlo. Tener una empresa exige un conocimiento profundo del mercado, del producto y de la administración financiera. Esa es la frontera que separa a los emprendedores de los empresarios.
Por esa razón, el emprendedor debe conocer, técnicamente, como funciona el producto, a que precio consigue colocarlo en el mercado, quien será el público consumidor, como hará la distribución, etc. Una buena forma es realizar una encuesta de mercado.

6) CENTRALIZACION
Además de imaginar que son competentes para el trabajo, y que no necesitan ayuda profesional, muchos empresarios son centralizadores. No comparten ni delegan tareas a las otras personas. Poseen un ritmo propio de trabajo y exigen esa misma sintonía de sus colaboradores, generando serio desgaste en la relación.
Muchas empresas modernas adoptaron para sus empleados el sistema de cobro por productividad. Existen actividades que pueden ser realizadas a la distancia.  Entonces, ¿por qué estresarse con el punto electrónico y las burocracias que no siempre colaboran  para que las personas produzcan adecuadamente?

7) GESTION DE PERSONAS
Muchos problemas financieros tienen su origen en la gestión de los recursos humanos de la empresa. Un clima de organización malo, intrigas frecuentes entre los empleados y falta de objetivos claros top-down, o sea, de la dirección hacia el resto de la empresa, ocasionan un descenso en la productividad.
Las encuestas del clima de organización y las evaluaciones de desempeño ayudan a medir la satisfacción y el nivel de eficiencia, respectivamente. Los feedbacks ayudan a destraumatizar las cosas.

8) FINANCIAMIENTO DE LA ACTIVIDAD DEL CLIENTE
Muchas empresas tienen el hábito de ser generosas por demás con sus clientes. Para vender sus productos y/o servicios, acostumbran facilitar la forma de pago, estirando mucho los plazos.  En contrapartida, acaban provocando desencajes financieros. Como solución, recurren a los financiamientos bancarios, aumentando aún más sus costos.
La posición más equilibrada para la empresa es adoptar, siempre que sea posible, una política de compra y venta “casada”. Esto significa que debería vender, en prestaciones, en períodos semejantes a los de compra.